Feminismo, a la espera de la igualdad

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Feminismo

He de empezar fuerte. Como quien hace intuir que el contenido es manejable, dócil…que es retratable en unos párrafos.

Para empezar a nadar en el lodo veamos lo que dice la Real Academia Española de la Lengua sobre lo que es feminismo, el marco al que nos atenemos si utilizamos la palabra en riguroso castellano:

1. m. Doctrina social favorable a la mujer, a quien concede capacidad y derechos reservados antes a los hombres.

2. m. Movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que para los hombres.

Para Celia Amorós, filósofa y ensayista española, teórica del feminismo, es la lucha por la igualdad de las mujeres y varones en tanto que todos son genéricamente humanos y reivindican para las mujeres lo que se ha definido como genéricamente humano.

Debemos entender, pues, que lo que busca el feminismo es la paridad de derechos, de oportunidades, no sufrir, en definitiva, discriminación por causa del género. En mi opinión, el término que se ha utilizado para designar este hecho es sesgado, dado que tratar de igualar a todas las personas en cuanto a humanos iguales no debe ser algo limitado a un género que defiende para sí unos derechos que, indudablemente, le pertenecen. Quizás el punto de vista a utilizar debería ser el de la igualdad general, en el que también aparece un subgrupo que lucha por la igualdad de género; pero debería existir cualquier lucha por derechos fundamentalmente humanos para todo subgrupo que sufra cierta discriminación. Es, en líneas generales, una cuestión de educación en cuanto a la igualdad de cualquier persona frente a otra por el hecho de serlo. Es cuestión aparte tratar el tema de por qué nos distinguimos con tanta arrogancia sobre cualquier otro ser, pero queda el tema pendiente para otra ocasión.

Volviendo al hecho objetivo del feminismo, sin entrar en valoraciones sobre si es apropiado el término o no, ha de ser evaluado por el contenido, por lo que quiere transmitir.

Pero empecemos despacio. ¿Hay una causa fundada para que exista el feminismo, o son grupos de personas que quieren atacar el género masculino?

En la realidad de cada uno de nosotros podemos ver casos dignos de ser valorados. Voy a empezar por comentar uno que se hizo famoso por Twitter: invitar a un café a una chica en una biblioteca. Y no lo voy a describir yo; le paso el testigo a César Viteri (@Multimaniaco) que lo explica con ¿Qué tiene de malo invitar a una chica a un café?. Podemos ver que el problema aparece cuando un hombre intenta que su criterio se alce por encima del de la mujer, y de no hacerlo, ataca su concepción de la verdad o su personalidad tachándola como borde, seca, etc, solo por no mostrar interés. Algo que se puede ver muy a menudo.

Otro ejemplo claro es uno que presencié este mismo fin de semana cuando estaba tomando algo con unos amigos. Nos marchábamos ya para casa cuando en medio de la calle vemos que un chaval alcanza a la carrera a una chica. Pongamos que tienen más o menos 28 años los dos. El chico reprobaba la actitud de la mujer, que se había marchado de la discoteca sin avisarlo y aún por encima enfadada. El motivo, él estaba flirteando con otra chica. Alegó: “No estábamos haciendo nada”. Ella decía: “Me molesta que ligues con otras chicas”. Estos dos eran novios. Y aparece el meollo de la cuestión, el chico le grita “No tienes derecho a enfadarte porque no estaba pasando nada”. Al margen de si ella tenía o no razón, de si pasaba algo ente el chico y la mujer con la que estaba hablando en la discoteca, éste intenta imponerle su criterio, objetando que no tiene por qué enfadarse, ni siquiera tiene el derecho de hacerlo. Quiere que razone con él, sin enfadarse, porque él quiere, porque no debe estar enfadada. Un caso muy sutil que casi todos podemos ver a diario.

¿Hay una causa fundada para que exista el feminismo? Parece que sí, y solo he comentado dos casos que parecen superfluos, pero no por ello anecdóticos. Además, estos dos ejemplos suponen cómo de profunda es la desigualdad que puede llegar a sufrir una mujer.

Los casos más flagrantes son la falta de igualdad de oportunidades y la falta de igualdad en cuanto a obtener los mismos resultados por acciones iguales entre hombres y mujeres. Trabajo, estudios, visibilidad…

Aunque este tema debe ser tratado con cuidado, desde mi punto de vista. La igualdad debe estar en las oportunidades y en el trato. Para explicarme voy a utilizar un ejemplo. En un trabajo las oportunidades de obtenerlo deben ser iguales independientemente del género, y lo debe obtener el mejor preparado para el puesto o el que la empresa considere oportuno. Y la remuneración debe ser igual en cuanto a la producción, sin tener en cuenta el género. Y esto quizás sea bueno y malo. Porque para un puesto concreto, lo “normal” puede ser que una mujer sea más productiva que un hombre o viceversa. Y no por ello quiero decir que un individuo concreto sea tratado de forma desigual ante sus oportunidades por pertenecer a una clasificación estadística. Es en este comentario en el que puedo recibir más críticas, pero no quiero justificar la situación actual, porque en ella no hay igualdad, pero sí intento hacer ver como lo bello de las personas es que todas somos distintas y ahí está la gracia. Esto también hay que entenderlo en cuanto a que las mujeres deben luchar por derechos propios, como los periodos de maternidad, para los cuales hay estudios que dicen que un periodo más largo con el recién nacido mejorará su crecimiento emocional. Y es solo un ejemplo.

Debido a esto, creo que hay que tener una visión mucho más natural de lo que es la igualdad y no ser férreos en la idea de que si se quiere igualdad se deba ser dos gotas de agua. ¡Cuántas veces se ha escuchado lo de “¿no querías igualdad?”!. Por eso el feminismo es necesario.

Eso sí, no se puede confundir el feminismo con los casos extremos que aparecen y que se encaraman a él para florecer. Menospreciar varones, por el hecho de serlo, es un tipo de desigualdad en los que caen ciertos movimientos extremos. Pero de esto hay de parte a parte. Por este tipo de grupos, que suelen acaparar atención en medios, es por lo que se tiene la concepción peyorativa del feminismo. Quizás esa visión también esté siendo fomentada o protegida, pero eso es otro tema. Mismo así, ocurre que se puede oír de vez en cuando: “No me considero feminista pero sí defiendo la igualdad de la mujer”. Miedo a ser feminista, como le ocurre a Taylor Swift y muchas otras personas.

Existe también la controversia de que el feminismo solo busca la igualdad de la mujer y que no trabaja por la verdadera igualdad. Surge entonces el masculinismo, donde se concentran los pensamientos en favor de la liberación del hombre en cuanto a la concepción del género. Conceptos como “sé un hombre”, “es muy macho”, o denigrar a un hombre por mostrar sentimientos también tienen una carga sexista reseñable que debe ser extirpada poco a poco. Cada persona debe tener el derecho a ser como es y como quiere, la verdadera igualdad.

Como el feminismo, a veces, se aparta de esta visión, centrando la atención mediática el concepto de la igualdad de las mujeres y no la igualdad de hombres y mujeres independientemente del sexo, aparecen opiniones que menosprecian dichos movimientos. El antifeminismo que dice, para ser concisos, “no es para tanto”. Incluso parece ser que se realizan estudios donde se afirma que la violencia de género contra las mujeres “no es para tanto” y que los varones la sufren más. Pero creo que se comete un error de base y es que la percepción de una mujer ante agresiones, acoso o machismo puede estar sesgada por educación, porque al ser actos generalizados lo que se entiende por normal es algo que no debería serlo…

El antifeminismo puede resultar muy poderoso, pero no hay que amilanarse. Defended vuestra igualdad, la igualdad de todos.

Dejo un par de cosas relacionadas, por si las queréis revisar:

Cronología de la vida de Jack Kerouac

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Usando la tecnología Timeline JS he realizado una adaptación de la vida de Jack Kerouac, detallando los momentos más destacados para poder obtener una visión global de toda su obra. En la cronología se puede ver la duración de los viajes, los momentos en los que escribía las obras, cuándo fueron publicadas, etc. Con esto podremos comprobar la relación de muchas de sus vivencias con lo que aparece descrito en sus libros.

En la cronología he incluido elementos multimedia para apoyar los acontecimientos que se indican. Espero poder ir ampliando el contenido, así como aportar más detalles y referencias que ofrezcan una visión más completa de este autor.

Cronología Jack Kerouac

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